Los parques de ciencia y tecnología en el desarrollo económico: lecciones para Puerto Rico

Un parque de ciencia y tecnología es un centro de facilidades y servicios de apoyo paras promover el conocimiento y el desarrollo tecnológico, así como el fomento de nuevas empresas de alto impacto para estimular el crecimiento económico. Hay varios ejemplos que son útiles para entender el rol de estos centros de desarrollo tecnológico y la importancia que tienen para los forjadores de política pública en distintos países. En este espacio pasamos revista a los esfuerzos de distintos países y Puerto Rico, con el objetivo de estimular la discusión sobre el futuro de estas iniciativas.

 

La experiencia de varios países

España es uno de los países que tiene un historial de desarrollo de los parques de ciencia y tecnología. Este país lleva más de 30 años, desde 1985, desarrollando centros de investigación y desarrollo en innovación tecnológica, parques tecnológicos, donde grandes y pequeñas empresas emergentes realizan experimentos en tecnología para el desarrollo económico. España ha desarrollado más de 29 parques tecnológicos. El más antiguo, en Bilbao, Vizcaya, provincia vasca, se estableció en 1985. Este parque tiene una moderna infraestructura de telecomunicaciones. Hay un esfuerzo conjunto del sector público y empresas de tecnología avanzada para el desarrollo de actividades de innovación tecnológica. Estas actividades son comercializadas y convertidas en empresas que generan empleos y actividad económica de avanzada. El parque sirve de incubadora de empresas, transferencia de tecnología y conocimiento y punta de lanza para aumentar la competitividad del país. En sus facilidades se ofrecen ventajas competitivas a las empresas ubicadas en sus predios, incluyendo asesoría técnica, apoyo a la gestión empresarial, programas de cooperación en la investigación y facilidades comunes. (Muñoz, 2006).

 

El modelo de Panamá está contenido en el Parque Tecnológico La Ciudad del Saber. Este parque está ubicado en la antigua Base Naval de Estados Unidos en el Canal de Panamá. Es un complejo internacional para la educación, la investigación y la innovación. Su rol es promover y facilitar la cooperación entre las universidades, centros de investigación científica, empresas y organismos internacionales. Es administrado por la Fundación Ciudad del Saber, entidad privada sin fines de lucro, organizada en 1995, con una Junta de Síndicos integrada por representantes de los sectores académico, empresarial, laboral, legislativo y gubernamental. La Ciudad del Saber incluye una red local de entidades científicas, académicas y empresariales que incluyen, entre otras, el Smithsonian Tropical Research Institute, la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología, universidades y organizaciones empresariales del país y entidades internacionales de cooperación científica y comercial. Entre las entidades están el Centro Internacional de Desarrollo Sostenible, la Red Interamericana de Información sobre Biodiversidad, la Autoridad Nacional del Ambiente, Purdue University y Iowa State University.

 

Singapur implantó un modelo similar mediante la Ciudad de las Ciencias, que constituye un eje de investigación y desarrollo de tecnología establecido por el gobierno en el año 1980. Este parque científico, se construyó en dos años y en el 1982 inició operaciones. Este parque fue el primero en ser construido en un país en desarrollo y está considerado uno de los más importantes en los países asiáticos.

 

Japón mantiene más de 23 parques científicos en funcionamiento. El Kanagawa Science Park es uno de los más grandes y conocidos, cuya construcción y operación se inició en el 1986.  Está localizado a 15 kilómetros de Tokio, emplea 5,300 personas y sirve de base de operaciones a 36 empresas en etapa de gestación y a 82 empresas de investigación y desarrollo. Después de la crisis del petróleo de la década del 1970, la provincia de Kanagawa y la ciudad de Kawasaki construyeron iniciaran un proceso de reflexión sobre cómo transformar su economía a una menos dependiente del petróleo. El parque, construido años más tarde, inició operaciones en el 1086. Fue una de sus respuestas a la crisis para transformar su sistema industrial hacia uno basado en el conocimiento. El proyecto se inició como un esfuerzo conjunto con el Banco de Desarrollo del Japón y 45 empresas privadas.

 

El Shangai Tech Park, en China, fue establecido en el año 1992. El complejo incluye un área de 79.7 kilómetros cuadrados. Mantiene una atmósfera de innovación con énfasis en empresas de alta tecnología en innovación. China mantiene alrededor de 80 parques científicos.

 

El Hong Kong Science Park, establecido en el 2001, es un centro para la innovación, biomédica, electrónica, y tecnología de las comunicaciones. La infraestructura para la investigación es de 220 mil metros cuadrados, que provee un ambiente de conocimiento para empresas de alta tecnología en estado de gestación y también empresas en etapas más adelantadas para promover la interacción e innovación al nivel local y global.

 

El caso de Puerto Rico

En Puerto Rico se creó el Fideicomiso de Ciencia y Tecnología en el 2004. mediante la Ley 214 de 2004 para promover la economía global del conocimiento y la investigación y desarrollo en tecnología. Tras haber pasado más de una década, 12 años después, aún está en gestación y organización. Otro esfuerzo es la reciente organización inicial de la Ciudad de las Ciencias y el proyecto Paralelo 18. En comparación, Singapur, en dos años, de 1980 al 1982, construyó e inició las operaciones de la Ciudad de las Ciencias. El Fideicomiso de Ciencia y Tecnología opera como una organización sin fines de lucro, impulsada por el gobierno de Puerto Rico, para estimular la innovación, la transferencia de tecnología, y la comercialización para la economía global del conocimiento. El fideicomiso es parte del Corredor Tecnológico, que es una organización público-privada, que incluye a la Universidad de Puerto Rico, el Centro de investigaciones de Ciencias Moleculares, Yale University, Amgen y varias empresas farmacéuticas. El proyecto Ciudad de las Ciencias, apenas en etapa de inicio, en un área alrededor del Centro Médico de San Juan, agrupa esfuerzos de un complejo de varios hospitales, que incluye, el Centro Comprensivo de Cáncer, el Centro de Ciencias Moleculares y la Escuela de Medicina de la Universidad de Puerto Rico. También ha iniciado una incubadora de empresas, Paralelo 18, cuyo propósito discutiremos más adelante en otra sección de esta investigación.

 

Aunque es meritorio reconocer estas iniciativas, debemos preguntarnos por qué en la cultura política, científica y empresarial de Puerto Rico las iniciativas tardan tanto tiempo en lograrse. ¿Dónde estaban los forjadores de política pública, en el gobierno, las universidades, las empresas de tecnología y ciencias, principalmente las farmacéuticas,  así como las organizaciones empresariales de Puerto Rico en el 1982 cuando Singapur inició su Ciudad de las Ciencias?; ¿en el 1985 cuando España inició su Parque Científico en Bilbao?; ¿en el 1986 cuando Japón inició el Kanagawa Science Park?; ¿en el 1992 cuando China inició el Shangai Tech Park?; ¿en el 1995 cuando Panamá inició su Ciudad del Saber en la antigua base naval de los Estados Unidos, ubicada en el área del Canal de Panamá?; ¿en el 2001 cuando se inició el Hong Kong Science Park?

Es conveniente señalar que la Base Aérea Ramey Fields, del gobierno de los Estados Unidos, ubicada en Aguadilla, Puerto Rico, cerró operaciones en el 1973 y la propiedad fue asignada al gobierno de Puerto Rico. ¿Pudo haber sido un lugar apropiado para el desarrollo de un parque científico desde principios de la década de los años 80, emulando la iniciativa de Panamá? En marzo 31 del 2004, el gobierno de los Estados Unidos cerró la base naval Roosevelt Roads, en Ceiba, Puerto Rico y la propiedad fue asignada al gobierno de Puerto Rico, igual como ocurrió con Ramey Fields en el 1973. ¿Pudo Puerto Rico convertir esta propiedad en un parque científico, emulando la iniciativa de Hong Kong en el 2001, tres años antes? De hecho, el Fideicomiso de Ciencia y Tecnología fue creado por ley en el 2004, el mismo año del cierre de la base Roosevelt Roads. No obstante, muy poco ha ocurrido con su desarrollo desde entonces.

Estos interrogantes anteriores pueden ser objeto de investigaciones posteriores. ¿Hay algún rasgo particular en la cultura y la conducta política, social y empresarial de Puerto Rico, que sea meritorio de un análisis socio-cultural que permita provocar un cambio de conducta y paradigmas hacia la conceptualización del desarrollo socio económico? Como conclusión, podemos señalar que el gobierno, en conjunto con las organizaciones empresariales, deben mirar al futuro, a los parques de ciencia y tecnología, para crear la infraestructura necesaria que permita estimular el desarrollo económico de Puerto Rico.

 

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