Category: Finanzas Personales

¿Estás considerando el divorcio?

Cuarto de una serie de columnas en este blog sobre la planificación de las finanzas personales, dirigidas principalmente a las mujeres trabajadoras.

 

El divorcio de tu cónyuge es un evento que puede afectar considerablemente tu situación financiera. En este espacio discutiremos algunas implicaciones de este evento.

El proceso de divorcio de una pareja se considera entre los eventos emocionales que mayor tensión y alteración ocasionan a las funciones del organismo. En muchos casos conlleva hasta cambios en la carrera o empleo de las personas afectadas.  Pero, además, puede tener unas consecuencias financieras trascendentales para la pareja.

 

Si el divorcio parece ser un evento inevitable, entonces debes tomar medidas para evitar que éste pueda provocar tu ruina financiera.  A continuación, presentaremos algunas de las implicaciones más comunes relacionadas con el divorcio.

 

¿Qué sucede si en el matrimonio uno de los afectados no tiene ingresos?  En algunos casos, si una de las partes no genera ingresos, ésta tiene derecho a ser compensada con una suma de dinero mensual como pensión alimentaria.  Esta pensión suele ser temporera y se utiliza como medio para facilitar la transición de la parte afectada. En un caso como éste, se deben tomar ciertas decisiones sobre el uso que se le dará a ese dinero.  Si el mismo no es indispensable para tus gastos recurrentes, debes considerar utilizarlo para mejorar tus destrezas y prepararte para el mercado de trabajo, e invertir en un fondo de emergencias.

 

Si hay hijos menores y se acuerda un sustento, hay que recordar que el sustento de menores tampoco es permanente.  El mismo se mantiene hasta que los hijos alcanzan la mayoría de edad.  En estos casos no se puede olvidar que si el ex-cónyuge que hace los pagos de sustento de menores y pensión alimentaria fallece, estos pagos cesan de inmediato. Por lo tanto, es importante que el ex-cónyuge que los recibe, y que resulta afectado, asegure esos ingresos de otra forma.

 

Una forma de asegurar esos ingresos es negociar que la parte que hará los pagos adquiera una póliza de seguro de vida en la que designe como dueña y beneficiaria a la parte que recibirá los pagos. La cantidad del seguro deberá ser una suma, que invertida en una cuenta que devengue intereses, provea los ingresos mensuales de pensión que no podrán recibirse como consecuencia de la muerte del ex-cónyuge.

 

Este seguro debe estar vigente por un periodo equivalente a los años que se recibirán los pagos de la pensión. Es importante que la parte que reciba los pagos sea designada dueña de la póliza en el contrato de seguro, ya que la dueña es la única que puede hacer cambios en el contrato, y no querrá que luego le dejen sin la protección cambiando el beneficiario.

 

En esta eventualidad de muerte, la parte que retuvo la custodia de los hijos tiene derecho a beneficios del Seguro Social para los sobrevivientes hasta que éstos alcanzan la edad de 16 años y, en algunos casos, hasta los 21 años si cualifican para beneficios por incapacidad. Además, si las partes estuvieron casadas por espacio de 10 años o más y el ex-cónyuge sobreviviente no está casado al momento de la muerte del otro ex-cónyuge, también tiene derecho a recibir la pensión por retiro del Seguro Social, una vez alcance los 62 años de edad, bajo el supuesto que el ex-cónyuge que fallece cualificara para dichos beneficios.

 

Cuando uno o ambos ex-cónyuges tienen un plan de retiro auspiciado por el patrono, el otro ex-cónyuge puede recibir una suma como pago total y definitivo o se puede negociar recibir una parte de los beneficios futuros del plan.  El dinero de una distribución como ésta paga contribuciones. Una manera de evitar el pago de contribuciones en ese momento es no retener el dinero y en su lugar hacer una transferencia a una cuenta IRA.

 

No podemos olvidar que en casos como el anterior, para protegerse de ciertas disposiciones de la Ley Federal ERISA, relativa a los planes de retiro auspiciados por los patronos, si una de las partes acepta renunciar a sus derechos de participación en un plan, ésta deberá firmar un relevo renunciando a tales derechos.

 

En un divorcio tu situación contributiva cambia y hay que acordar quién retendrá el derecho a reclamar dependientes. Por otro lado, los pagos de sustento de menores no pueden ser reclamados como deducción por el ex-cónyuge que hace los pagos, ni se consideran ingreso para el que los recibe.

 

Pero los pagos de pensión alimentaria al otro ex-cónyuge pueden ser reclamados como deducción por el que hace los pagos y son considerados como ingreso para el que los recibe.  En una situación así, si hay una propiedad, tal vez sea conveniente considerar que la participación que se recibe de la misma no es tributable. Por lo tanto, le puede resultar más beneficioso, desde el punto de vista contributivo, recibir una participación mayor en la propiedad que constituye la residencia a cambio de no recibir pensión alimentaria.

 

En un divorcio, ambas partes son responsables de todas las deudas contraídas en las que ambos estamparon su firma. Si una de las partes releva a la otra de determinadas deudas, la parte relevada debe asegurarse que el acreedor correspondiente le otorga un relevo por escrito de su obligación, pues en la eventualidad de incumplimiento por la parte que retuvo el compromiso de la deuda, el acreedor le va a reclamar a la otra parte el pago.

Si tienes un negocio, debes enfatizar en la necesidad de solicitar una valorización de éste por profesionales  independientes cualificados para realizar dichas evaluaciones como parte de la planificación de la división de bienes que requiere el divorcio o la separación de la pareja.

 

Si ponderas los aspectos aquí discutidos y buscas ayuda profesional, puedes lograr acuerdos justos basados en decisiones bien informadas que eviten la discordia entre las partes.  Estos acuerdos te permitirán retener niveles de confianza que, a su vez, facilitarán la nueva relación de amistad que debe regir la futura relación entre ambos.

 

Puedes obtener mayor orientación en el siguiente “site” de internet: www.munozandco.com

 

Puedes obtener una cita de evaluación sobre tus necesidades de seguros enviando un email a: info@munozandco.com

 

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Las finanzas de la mujer en tiempos de crisis

Para muchas personas, llevar una vida financiera responsable es sinónimo de sacrificios, frugalidad, vida en condiciones paupérrimas, ser tacaño, escatimar excesivamente en el gasto y privarse de los placeres más sencillos. Esa visión de cómo llevar tus finanzas personales es equivocada. Se puede gastar menos dinero y llevar una calidad de vida mejor. En este espacio abordamos brevemente este tema, desde la perspectiva del desempeño de la mujer trabajadora en la administración de las finanzas de su familia en tiempos de crisis económica, como la que enfrenta Puerto Rico al presente.

 

¿Cómo puede ser posible que algunas mujeres sientan que no pueden ser expertas financieras en la administración de sus gastos y ahorros? Las mujeres controlan alrededor de 51% de la riqueza personal (no de negocios o entidades corporativas) en los Estados Unidos, cerca de $14 trillones de dólares en el 2015 y se proyecta que esa suma puede ascender a $22 trillones en el 2020, según un estudio del Bank of Montreal (BMO) Wealth Institute. (BMO, 2015). Controlan alrededor de 85% de las decisiones de gastos en los hogares. Tienen un poder sin precedentes en las decisiones de gastar o ahorrar.

 

Las mujeres son la fuente principal de ingresos para llevar la comida a sus hogares, en el 40% de las familias. Son las principales responsables por proveer cuidado a familiares (care givers), representando 66% de los que ejercen este rol con sus familias, principalmente sus padres. El 16% de las que ejercen ese rol han aceptado empleos de menor remuneración que les demanden menos responsabilidades para poder cuidar de sus familiares con problemas de salud. (BMO – 2015). Por otro lado, ocupan el 52% de las posiciones gerenciales, profesionales y áreas relacionadas en las empresas en los Estados Unidos. Además, son propietarias del 30% de todos los negocios privados y emplean a 7.8 millones de americanos. (BMO-2015).

 

Sin embargo, un estudio del 2015 de la compañía de seguros e inversiones Prudential encontró que solo una de cada 10 mujeres entre los 24 y los 35 años se encuentra preparada lo suficiente para tomar decisiones financieras. (Prudential, 2014). Según estadísticas de dicho estudio, el 27% de las mujeres casadas son las administradoras del presupuesto de su familia, en el 2015, comparado con el 14% en el 2006. (Prudential, 2015).

 

Muchas mujeres se sienten confundidas y avergonzadas cuando se enfrentan a su estilo de administrar sus finanzas personales, en parte porque fueron educadas pensando que ese era un asunto que le correspondía al hombre, fuera su papá o su compañero.

 

Es cierto que ser responsable en la administración de las finanzas personales conlleva sacrificios, si utilizamos como base de medición, la continua propaganda de estímulo al consumo que nos bombardean en los medios de comunicación, las redes sociales y los rótulos de propaganda comercial en las carreteras y los centros comerciales. Pero, si desarrollamos nuevos hábitos de consumo y ahorro, de protección de nuestros activos, incluyendo nuestra capacidad para generar ingresos, y protección contra riesgos normales que amenazan nuestras finanzas, podemos ser más felices, tener un sobrante de efectivo al final del mes y alcanzar un retiro digno a una edad más temprana.

 

No importa si tus gastos siempre sobrepasan tus ingresos, si gastas demasiado en cosas innecesarias, si se te hace difícil controlar gastos superfluos, como pagar $3.20 por un café colombiano en un coffee shop de fama mundial, tres veces el precio de $1.20 en una cafetería común, por un café de las montañas de Puerto Rico, debes saber que no es difícil un nuevo comienzo.

 

Mi nuevo libro Tomando el control: Las finanzas de la mujer en tiempos de crisis, aborda este tema de manera práctica. El libro se enfoca en explicaciones sencillas y enfoques prácticos sobre cómo administrar bien tu dinero. Estas estadísticas son reveladoras sobre el rol de las mujeres, sus logros y su propia percepción de sus capacidades para administrar sus finanzas personales. Este libro no se escribe para los que ganan la lotería. Por el contrario, ha sido escrito para la gente que vive de sus ingresos comunes y corrientes. Así que no es un tratado sobre cómo hacerse millonario. Más bien es un acopio de valores y de opciones que la gente común tiene dentro de su libertad para elegir, lo que le provee el mejor de los sistemas, el de la economía de libre mercado.

 

Puedes acceder el libro en el siguiente enlace:

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