Categoría: Seguros

El rol de los seguros

Tercero de una serie de columnas en este blog sobre la planificación de las finanzas personales, dirigidas principalmente a las mujeres trabajadoras que aspiran a tener un negocio propio.

Un aspecto importante en la paz financiera a la que debes aspirar es mantener una protección adecuada contra ciertos eventos a los que estás expuesta siempre.  Contar con esa protección te ayuda en el manejo de los riesgos de tales eventos. Tienes que protegerte de las pérdidas que estos eventos puedan ocasionar a los ingresos y activos de tu familia.  Recuerda que son situaciones que no están bajo tu control.

 

Los eventos principales son los siguientes:

  1. Una enfermedad catastrófica o duradera que requiera un largo periodo de convalecencia u hospitalización.
  2. un accidente o enfermedad que te incapacite permanente o temporeramente.
  3. un evento de la naturaleza que destruya o inflija grave daño a tus propiedades.
  4. una demanda contra tu persona que ponga en riesgo tu casa y otros activos tuyos.
  5. un accidente con tu automóvil que inflija daños a otras personas o propiedades por los cuales debas compensar a las personas afectadas.
  6. la muerte prematura tuya que deje a los miembros de tu familia desprovistos de los ingresos que generas para satisfacer las necesidades básicas de éstos.

 

Hay dos maneras de controlar los riesgos. Una es mediante la acumulación inmediata de una gran suma de dinero que te permita asumir los riesgos. La otra es mediante varios contratos de seguros de diversos tipos con una o varias compañías de seguros en los cuáles mediante el pago de una prima, o cantidad de dinero anual que tú pagas a la compañía aseguradora, ésta asume el riesgo y te quita de tu cabeza la preocupación financiera de ese riesgo.

 

Es como una apuesta. Si el evento que tú no controlas ocurre, como por ejemplo una enfermedad catastrófica, la compañía aseguradora pierde porque tiene que pagar los gastos médicos. Si no ocurre ese evento, tú pierdes el dinero que pagaste como prima de seguro a la compañía.

 

Pocos millonarios pueden afrontar el riesgo de no tener seguros.  Por lo tanto, todo ciudadano común que viva de su salario o de las ganancias de su pequeño negocio debe también evitar riesgos innecesarios mediante la adquisición de un buen programa de seguros que le proteja de esos riesgos.

 

Los seguros que le protegen de los eventos de riesgo que hemos enumerado son los siguientes:

  1. seguros de salud para protegerse del riesgo financiero de una enfermedad catastrófica.
  2. seguros de incapacidad y accidente para protegerse de una incapacidad.
  3. seguros de propiedad para protegerse de un evento de la naturaleza que destruya o dañe sus propiedades.
  4. seguros de responsabilidad pública para protegerse de una demanda contra su persona.
  5. seguros de automóvil para que en caso de accidente con su automóvil pueda compensar a los afectados.
  6. seguros de vida para que en caso de muerte prematura se proteja a tu familia de la pérdida de ingresos que ya tú no podrás generar.

 

Por si azota la tempestad

 

En este espacio discutiremos con mayor detalle el riesgo de un evento de la naturaleza que destruya o inflija grave daño a tu casa, una demanda contra tu persona que ponga en riesgo los activos tuyos, o un accidente con tu automóvil que inflija daños a otras personas o propiedades por los cuales debas compensar a las personas afectadas.

 

Si eres propietaria de una residencia, seguramente has oído hablar del seguro de home owner o de un personal package. Este contrato de seguro para propietarios de una residencia combina varios tipos de cobertura en un sólo contrato para proveerte protección contra varios riesgos.

 

El contrato home owner incluye daños a tu propiedad causados por eventos de la naturaleza y de otro tipo, tales como huracán, terremoto, incendio, vandalismo y pérdida del contenido, incluyendo mobiliario, equipo, joyas y otras pertenencias. Como parte del contrato se provee para cubrir la responsabilidad tuya ante terceras personas que sufran daños mientras están de visita en tu propiedad y reclamen, mediante demanda, una compensación por dichos daños.

 

El contrato conocido como personal package permite incluir en el mismo contrato uno o varios automóviles de tu propiedad que utilicen miembros de tu familia. En la cobertura de automóvil puedes incluir, tanto la responsabilidad tuya ante terceros, como los daños a tu propio automóvil, mediante lo que se conoce comúnmente como full cover. En la cobertura de propiedad debes asegurarte que el contrato provea disposiciones de costo de reemplazo (replacement cost) para la estructura de la propiedad y tus pertenencias personales. Esto significa que, de ocurrir una pérdida, te pagarán los daños al costo actual de reemplazar la estructura o las pertenencias.

 

Si esta cláusula no está incluida, la aseguradora te pagará los daños incluyendo un factor de depreciación de la propiedad o las pertenencias y puedes terminar recobrando solamente una pequeña parte de tu inversión. El contrato debe proveer también para un co-aseguro de 80% mínimo, es decir, la aseguradora cubrirá, por lo menos, el 80% de los daños y tú el 20% restante.

 

La cláusula de responsabilidad civil debe proveer suficiente protección ante demandas de terceras personas en contra tuya. Debes adquirir siempre más de $100,000 de protección ya que la prima adicional que pagarás por una protección de $300,000 será muy pequeña en proporción a la protección extra que recibirás.

 

En la cobertura de automóvil debes asegurarte que al menos estés protegido en tu responsabilidad pública por daños a personas y a la propiedad ajena. Si tus recursos lo permiten, debes incluir la cobertura de colisión y comprensivo que te protegen contra daños a tu propio automóvil, ya sea como resultado de colisión con otro automóvil, o como resultado de actos de la naturaleza: que un árbol caiga sobre el automóvil, que una inundación lo arrastre, que se incendie o que una tormenta eléctrica lo afecte.

 

Si tu automóvil es un modelo de pocos años de uso, la cobertura de colisión y comprensivo es muy importante ante el número tan alto de automóviles que pueden transitan por las calles, avenidas y autopistas sin protección alguna, más allá del seguro de responsabilidad obligatorio, que solo cubre $4,000 de daños.

 

El seguro compulsorio de auto

 

En EUA, incluyendo a Puerto Rico, todos los automóviles deberán estar asegurados con una cobertura mínima de daños a los otros automóviles como requisito indispensable para renovar el permiso que le permite transitar por las vías de acceso del país. En Puerto Rico está vigente una ley que requiere que todo propietario de un vehículo de motor adquiera un seguro compulsorio para dicho vehículo, como una de las condiciones para renovar la registración anual del vehículo. (Ley 253 del 27 de diciembre de 1995). Esta ley cumple el propósito de cubrir los daños que puedas causar a otro vehículo de motor como consecuencia de un accidente. El seguro obligatorio no cubre daños corporales que tú le ocasiones a otra persona.  Este daño sólo es cubierto con una póliza de responsabilidad pública.  Muchas personas creen que, por haber pagado el seguro obligatorio en la renovación de sus derechos anuales por el vehículo, ya tienen un seguro completo para cubrir todo tipo de accidentes.

 

Como parte del procedimiento ordinario, si sufres un accidente de auto y causa daños a otro vehículo de motor debes informarlo a tu aseguradora de inmediato.  La cubierta del Seguro Compulsorio es limitada porque tiene un límite de hasta $4,000 por cada accidente.  En la eventualidad de que provoques daños a otro vehículo de motor, la póliza sólo le pagará al perjudicado hasta $4,000 suponiendo que las reparaciones llegan a dicha cantidad.  Por tanto, si impactas un auto y la reparación excede de $4,000 el seguro Compulsorio no responderá por el exceso y tendrás que hacerte responsable de dicho excedente.  De hecho, si causas daños físicos negligencia, también tendrás que pagar de tu bolsillo esos daños, excepto si tienes una póliza de seguros adicional que cubra los daños físicos. Conforme a la Ley la persona que causa el accidente no tiene derecho a cobrar nada del Seguro Compulsorio.  Por eso es recomendable que tengas una póliza de seguros que cubra los daños a tu vehículo. (Asociación de Suscripción Conjunta, 2016).

 

Ley del Derecho a la Protección del Hogar Principal

 

En la jurisdicción de Puerto Rico está vigente una legislación que permite proteger la propiedad que constituye la residencial principal de una persona, contra una ejecución por demandas civiles en su contra, conocida como Ley del Derecho a la Protección del Hogar Principal y el Hogar Familiar (Ley Núm. 195 de 2011). Esa ley amplia la protección de hogar seguro, clarifica las excepciones aplicables a dicha protección y establece el procedimiento para reclamar la protección. El propietario debe formalizar una escritura de hogar seguro ante un notario e inscribir dicha escritura en el Registro de la Propiedad.

 

La exposición de motivos de la ley, describe la intención de la Asamblea Legislativa del territorio de Puerto Rico. Indica que … “ la protección de hogar seguro tiene como finalidad que cada ciudadano propietario cuente con una protección básica ante el riesgo de ejecución de una sentencia en contra de su residencia. La pérdida del hogar familiar representa un duro golpe para cualquier familia. Dicha pérdida no sólo tiene implicaciones económicas, sino que tiene el potencial de afectar la estabilidad emocional de todos los miembros del núcleo familiar.  Se trata, pues, de un asunto medular para la estabilidad de la institución más básica de nuestra sociedad y para cada puertorriqueño que con grandes sacrificios ha adquirido una residencia…

…Para muchos puertorriqueños su hogar representa casi la totalidad de su patrimonio y lo único que pueden ofrecer a sus herederos. Así, la protección del hogar es de gran importancia para todos en Puerto Rico, desde el joven que con tanto anhelo compra su primera propiedad hasta el individuo retirado, que tanto luchó para mantener su propiedad”….

En resumen, como parte de las medidas que deberás tomar para tu paz financiera, es importante que no dejes al descubierto la protección contra el riesgo de eventos de la naturaleza, demandas contra tu persona o un accidente que inflija daños a otras personas o propiedades por los cuales debas compensar a las personas afectadas. Los seguros cubren esa necesidad.

 

Puedes obtener mayor orientación en el siguiente “site” de internet: www.munozandco.com

 

Lee nuestro libro Tomando el control: Las finanzas de la mujer en tiempos de crisis.  Disponible en línea en: https://www.librosondemand.com/products/tomando-el-control-las-finanzas-de-la-mujer-en-tiempos-de-crisis Disponible también en:  Librería Norberto – Atrio Central, Segundo nivel, Plaza Las Américas. Librería Norberto González, Ave. Ponce de León, Rio Piedras. Librería Biblio Services. Num. 399 Marginal Ave. Muñoz Rivera, Hato Rey.

Paz financiera en tiempos de crisis

En tiempos de crisis económica los riesgos financieros aumentan. Ese es el panorama económico en Puerto Rico actualmente. Son tiempos de buscar paz financiera. Tiempos de evitar o transferir todos aquellos riesgos que nos sea posible. Un aspecto importante en la paz financiera a la que debemos aspirar es mantener una protección adecuada contra ciertos eventos a los que estamos expuestos.  Contar con esa protección ayuda en el manejo de los riesgos de tales eventos. Es nuestro objetivo estimular la reflexión sobre un asunto que puede representar la ruina económica de muchas personas. En este espacio abordamos ese tema, que casi todo el mundo evita enfrentar.

 

Los eventos principales que constituyen un riesgo financiero

Los eventos que constituyen un riesgo financiero son los siguientes: Una enfermedad catastrófica o duradera que requiera un largo periodo de convalecencia u hospitalización; un accidente o enfermedad que te incapacite permanente o temporeramente; un evento de la naturaleza que destruya o inflija grave daño a tus propiedades; una demanda contra tu persona que ponga en riesgo tu casa y otros activos tuyos; un accidente con tu automóvil o tu embarcación de placer o negocios que inflija daños a otras personas o propiedades por los cuales debas compensar a las personas afectadas o la muerte prematura tuya que deje a los miembros de tu familia desprovistos de los ingresos que generas para satisfacer las necesidades básicas de éstos.

Hay dos maneras de controlar esos riesgos. Una es mediante la acumulación inmediata de una gran suma de dinero que te permita asumir los riesgos. La otra es mediante varios contratos de seguros de diversos tipos con una o varias compañías de seguros en los cuáles mediante el pago de una prima, o cantidad de dinero anual que pagamos a la compañía aseguradora, ésta asume el riesgo y nos quita de nuestra cabeza la preocupación financiera de ese riesgo. Es como una apuesta. Si el evento que tu no controlamos ocurre, como por ejemplo una enfermedad catastrófica, la compañía aseguradora pierde porque tiene que pagar los gastos médicos. Si no ocurre ese evento, perdemos el dinero que pagado como prima de seguro a la compañía.

Pocos millonarios pueden afrontar el riesgo de no tener seguros.  Por lo tanto, todo ciudadano común que viva de su salario o de las ganancias de su pequeño negocio debe también evitar riesgos innecesarios mediante la adquisición de un buen programa de seguros que le proteja de esos riesgos. Los seguros que protegen de los principales eventos son los siguientes: seguros de salud, de incapacidad y accidente, de propiedad, responsabilidad pública, de automóvil y de vida. A continuación, abordamos algunos de estos riesgos.

 

Los riesgos financieros contra nuestras propiedades: el terremoto esperado hace mucho tiempo

Siempre está presente el riesgo de un evento de la naturaleza que destruya o inflija grave daño a tu casa, una demanda contra tu persona que ponga en riesgo los activos tuyos, o un accidente con tu automóvil que inflija daños a otras personas o propiedades por los cuales debas compensar a las personas afectadas. El riesgo más temido es el de un terremoto, esperado por mucho tiempo en Puerto Rico.

Si eres propietaria de una residencia, seguramente has oído hablar del seguro de home owner o de un personal package. Este contrato de seguro para propietarios de una residencia combina varios tipos de cobertura en un sólo contrato para proveerte protección contra varios riesgos.

El contrato home owner incluye daños a tu propiedad causados por eventos de la naturaleza, tales como huracán, incendio, terremoto, vandalismo y pérdida del contenido, incluyendo mobiliario, equipo, joyas y otras pertenencias. Como parte del contrato se provee para cubrir la responsabilidad tuya ante terceras personas que sufran daños mientras están de visita en tu propiedad y reclamen, mediante demanda, una compensación por dichos daños.

El contrato conocido como personal package permite incluir en el mismo contrato uno o varios automóviles de tu propiedad que utilicen miembros de tu familia. En la cobertura de automóvil puedes incluir, tanto la responsabilidad tuya ante terceros, como los daños a tu propio automóvil, mediante lo que se conoce comúnmente como full cover.

En la cobertura de propiedad debes asegurarte que el contrato provea disposiciones de costo de reemplazo (replacement cost) para la estructura de la propiedad y tus pertenencias personales. Esto significa que, de ocurrir una pérdida, te pagarán los daños al costo actual de reemplazar la estructura o las pertenencias.

Si esta cláusula no está incluida, la aseguradora te pagará los daños incluyendo un factor de depreciación de la propiedad o las pertenencias y puedes terminar recobrando solamente una pequeña parte de tu inversión. El contrato debe proveer también para un co-aseguro de 80% mínimo, es decir, la aseguradora cubrirá, por lo menos, el 80% de los daños y tú el 20% restante.

La cláusula de responsabilidad civil debe proveer suficiente protección ante demandas de terceras personas en contra tuya. Debes adquirir siempre más de $100,000 de protección ya que la prima adicional que pagarás por una protección de $300,000 será muy pequeña en proporción a la protección extra que recibirás.

En la cobertura de automóvil debes asegurarte que al menos estés protegido en tu responsabilidad pública por daños a personas y a la propiedad ajena. Si tus recursos lo permiten, debes incluir la cobertura de colisión y comprensivo que te protegen contra daños a tu propio automóvil, ya sea como resultado de colisión con otro automóvil, o como resultado de actos de la naturaleza: que un árbol caiga sobre el automóvil, que una inundación lo arrastre, que se incendie o que una tormenta eléctrica lo afecte.

Si tu automóvil es un modelo de pocos años de uso, la cobertura de colisión y comprensivo es muy importante ante el número tan alto de automóviles que pueden transitan por las calles, avenidas y autopistas sin protección alguna, más allá del seguro de responsabilidad obligatorio, que solo cubre $4,000 de daños.

 

El seguro compulsorio de auto no es suficiente

En EUA, incluyendo a Puerto Rico, todos los automóviles deberán estar asegurados con una cobertura mínima de daños a los otros automóviles como requisito indispensable para renovar el permiso que le permite transitar por las vías de acceso del país.

En Puerto Rico está vigente una ley que requiere que todo propietario de un vehículo de motor adquiera un seguro compulsorio para dicho vehículo, como una de las condiciones para renovar la registración anual del vehículo. (Ley 253 del 27 de diciembre de 1995). Esta ley cumple el propósito de cubrir los daños que puedas causar a otro vehículo de motor como consecuencia de un accidente. El seguro obligatorio no cubre daños corporales que tú le ocasiones a otra persona.  Este daño sólo es cubierto con una póliza de responsabilidad pública.  Muchas personas creen que, por haber pagado el seguro obligatorio en la renovación de sus derechos anuales por el vehículo, ya tienen un seguro completo para cubrir todo tipo de accidentes.

Como parte del procedimiento ordinario, si sufres un accidente de auto y causa daños a otro vehículo de motor debe informarlo a tu aseguradora de inmediato.  La cubierta del Seguro Compulsorio es limitada porque tiene un límite de hasta $4,000 por cada accidente.  En la eventualidad de que provoques daños a otro vehículo de motor, la póliza sólo le pagará al perjudicado hasta $4,000 suponiendo que las reparaciones llegan a dicha cantidad.

Por tanto, si impactas un auto y la reparación excede de $4,000 el seguro Compulsorio no responderá por el exceso y tendrás que hacerte responsable de dicho excedente.  De hecho, si causas daños físicos negligencia, también tendrás que pagar de su bolsillo esos daños, excepto si tienes una póliza de seguros adicional que cubre los daños físicos. Conforme a la Ley la persona que causa el accidente no tiene derecho a cobrar nada del Seguro Compulsorio.  Por eso es recomendable que tengas una póliza de seguros que cubra los daños a tu vehículo.

Si tomamos medidas prudentes de protección de nuestros activos en tiempos de crisis podemos lograr paz financiera.

El costo del fraude en los seguros

El costo del fraude en reclamaciones de seguros en Estados Unidos alcanza $80 billones al año, según datos de la organización Coalition Against Insurance Fraud. Esta cifra es equivalente a $950 por familia promedio. Los principales objetivos de fraude son los planes médicos ($54 billones) y exageración daños físicos en accidentes de autos ($13 billones). Lo interesante es que, según datos, de la entidad Zurich Municipal, 34% de los ciudadanos indican que si se enteran de un fraude en reclamaciones de seguros no harían nada para informarlo a las autoridades.

En Puerto Rico el fraude en seguros es castigado por ley. Ley Núm. 18 del 8 de enero de 2004 establece que una persona comete fraude si a sabiendas y con la intención de defraudar realiza un acto contra la ley o reglamento. A continuación, se desglosa las principales causas de fraude conforme la Ley 18 de 2004:

  1. Presentar una reclamación falsa o fraudulenta, o alterar u omitir información o cualquier prueba en apoyo de la misma, para el pago de una pérdida con arreglo a un contrato de seguro.
  2. Ayudar o participar en la presentación de una reclamación fraudulenta.
  3. Preparar o participar en preparar, suscribir, alterar, u omitir cualquier cuenta, certificado, declaración jurada, prueba de pérdida u otro documento o escrito falso con intención de que el mismo se presente o utilice en apoyo de dicha reclamación.
  4. Presentar una reclamación que afecte el derecho de subrogación que posea un asegurador para recobrar cantidades pagadas con arreglo a un contrato de seguro. Subrogación es el derecho que tiene un asegurador de recobrar daños que ha pagado a un asegurado bajo su póliza.
  5. Presentar más de una reclamación por un mismo daño, sobre la misma propiedad.

La ley establece el requisito de las aseguradoras y productores de seguros de informar actos fraudulentos en el negocio de seguros. … “Cualquier asegurador… agente general, productor, representante autorizado, solicitador o ajustador que tenga conocimiento o motivos fundados de que un acto de los descritos … ha sido cometido, se está cometiendo o se va a cometer, vendrá obligado a someter al Comisionado de Seguros la información que tenga disponible sobre dicho acto.

También establece las penalidades por fraude.  …“Toda persona que suministre información verbalmente o por escrito u ofrezca cualquier testimonio sobre actos impropios o ilegales que por su naturaleza constituyan actos de fraude en el negocio de seguros, a sabiendas de que los hechos son falsos, incurrirá en delito grave… , será sancionado por cada violación con pena de multa no menor de cinco mil (5,000) dólares ni mayor de diez mil (10,000) dólares, o pena de reclusión por un término fijo de tres (3) años o ambas penas.  Todos tenemos la responsabilidad de colaborar para evitar el fraude en las reclamaciones de seguros. El costo del fraude lo pagamos todos los que adquirimos pólizas de seguros, porque el resultado es primas más altas para las aseguradoras compensar las pérdidas como consecuencia del fraude.