Finanzas Personales

Tu expediente en el “credit bureau”

     Pocas personas pueden atender emergencias y adquirir bienes duraderos sin utilizar el crédito. Esto ocurre por la costumbre de comprometer hasta el último centavo del ingreso mensual con compromisos de gastos recurrentes. El crédito es la deuda en que tu incurres para adquirir bienes y servicios o para invertir. La adquisición de bienes y la inversión es la forma en que puedes acumular riqueza. Por lo tanto, el buen uso o mal uso del crédito afectará tu capacidad para ahorrar, para invertir y para acumular riqueza. Por eso es indispensable que protejas tu crédito. Cuando el crédito es malo, la habilidad para hacer buenos negocios sufre y se termina pagando más por los bienes y servicios que la mujer necesita.

      El compromiso con deudas es tal que la mayor parte de los préstamos denegados se debe a que la persona ya no tiene capacidad de pago.  Y todo debido a que la mayor parte del ingreso disponible está comprometido con el pago de deudas. El tomar prestado para consolidar deudas y bajar los pagos mensuales se ha convertido en una práctica común.  El problema es que, una vez liberado parte del ingreso, las personas vuelven a endeudarse utilizando el sobrante en un círculo vicioso que nunca termina. Finalmente, surgen los nuevos atrasos en los pagos, las llamadas de cobro, las cuentas declaradas pérdidas y el crédito dañado.

      Cuando hablamos de crédito dañado nos referimos a que la información contenida en tu expediente de historial de pago de deudas que mantienen los credit bureaus, refleja información negativa que indica que eres es un riesgo para las instituciones que ofrecen préstamos. Esos expedientes representan el retrato de nuestro historial de pago. Tu expediente se creó cuando solicitaste por primera vez una tarjeta de crédito o un préstamo. Cada vez que vuelvas a solicitar crédito o realices pagos de una deuda contraída, el expediente se actualiza.

      Tu expediente contiene, no sólo tu historial de pago, sino que puede incluir, dirección actual y pasada, seguro social, empleo, récord de quiebras, las demandas en tu contra, las deudas contributivas o embargos, y hasta información sobre tu carácter y el juicio que sobre ti puedan tener tus vecinos. ¿Quién tiene acceso a tu historial de crédito?  Puede tener acceso a tu expediente de crédito todo aquel que se dedique al negocio de extender crédito y que se suscriba al servicio tales como, bancos, cooperativas, banqueros hipotecarios, comerciantes, compañías o personas dedicadas al negocio de alquiler y compañías de seguros, entre otros.

      Como hay dos o tres compañías principales que proveen el servicio de informes de crédito, cada individuo tiene dos o tres expedientes de crédito. Las agencias de informes de crédito como Equifax, y Trans Union se nutren de la información que le proveen las instituciones prestatarias a las que solicitas crédito.  Estas instituciones están suscritas al servicio que dichas agencias proveen para recibir información al día de tu historial cada vez que se solicita crédito nuevamente.

      Una entrada negativa en tu expediente puede permanecer en éste hasta por 7 años. El reloj comienza a contar desde el día en que se hizo la entrada. Estos expedientes de informes de crédito son actualizados mediante sistemas computadorizados y, por lo tanto, están sujetos a errores. Es importante que revises tu expediente de crédito por lo menos una vez al año, para cotejar la información que contiene y solicitar por escrito que se corrija cualquier error. La Ley Federal sobre Informes Razonables de Crédito te da derecho a exigir que aquella información que sea incompleta, errónea u obsoleta sea verificada y/o removida de tu expediente.  Nadie podrá remover del expediente ninguna información que sea verídica.

      Si pagaste mal, sólo el tiempo podrá eliminar esa entrada negativa.  Sin embargo, tienes el derecho a que se incluya en el expediente una explicación, no mayor de 100 palabras, sobre las razones que provocaron esa mala experiencia. En muchos casos esa explicación te puede ser de gran ayuda.  Y eso lo puedes hacer tu misma.

 

Cómo puedes reparar tu crédito dañado

     Si has pasado por una situación de grave opresión económica que te ha provocado una crisis financiera, ya sea la quiebra, la ejecución de alguna propiedad o un consecuente historial de atrasos, obviamente tu crédito ha sufrido un grave daño. Es probable que pienses que no podrás recuperarte y que por mucho tiempo no volverán a prestarte dinero. Esa percepción es equivocada. Aun cuando la radicación de una quiebra permanece en tu expediente de crédito por 10 años y cualquiera otra información por 7 años, puedes empezar a mejorar tu crédito. Luego de 2 o 3 años de haberse reportado un historial negativo, puedes haber reconstruido un historial de crédito que motive a las instituciones que extienden crédito a que ignoren el viejo historial negativo y te extiendan algún crédito nuevamente.

      El primer paso en tu plan de reconstrucción del crédito debe ser aprender a sobreponerte al gasto excesivo.  En segundo término, aprender a rendir cuentas sobre el destino de cada dólar de ingreso que generes o que llegue a tus manos a través de cualquier medio legítimo. La manera más segura de lograrlo es mediante la elaboración de un plan de gastos mensuales. En un capítulo previo presentamos algunas guías para la elaboración de este plan. Como un tercer paso, debes tomar medidas para establecer barreras que eviten que vuelvas a pasar por la misma situación de nuevo.  Involucra a tu familia y a tus seres queridos en tu plan y explícale tus objetivos. Evita hacer compras guiada por el impulso y la publicidad.

      Otra medida para establecer barreras es adquirir coberturas de seguros médicos, de automóvil, de propiedad residencial, de incapacidad u otro tipo que te proteja de una catástrofe mayor. Por otro lado, limítate a comprar solamente aquellos bienes y servicios que puedas pagar con el dinero disponible y evita los pagos altos de alquiler o de hipotecas. No otorgues firmas para garantizarle préstamos a nadie ni entres en aventuras de negocios o tratos financieros con personas que tengan malos hábitos de gasto. Tampoco hagas inversiones de alto riesgo tratando de recuperar el terreno perdido.

      Como un paso posterior, comienza un proceso de limpiar tu expediente en el credit bureau. Como tu crédito ha sufrido, hay información negativa y alguna de esa información puede ser parcialmente incorrecta. Recuerda que puedes incluir en tu expediente una explicación resumida que justifique aquellas entradas negativas y mitigue el daño sufrido. Como parte de este proceso, cuestiona en tu expediente toda la información incorrecta, confusa o expirada por razón de tiempo.

      Comienza un historial de pago a tiempo en tus cuentas.  Como un reloj, paga todos los meses las cuentas pendientes mediante el plan de pagos que hayas establecido con tus acreedores o alguna tarjeta de crédito que no haya sido cancelada y que haya sobrevivido a tu crisis financiera. Carga sumas pequeñas que puedas pagar, y dentro de 24 meses ya tu expediente mostrará un historial positivo.

      Si en tu expediente en el credit bureau no aparece alguna cuenta que haya tenido historial positivo, asegúrate de que sea incluida pidiendo al acreedor que la envíe al credit bureau y dándole seguimiento para asegurarse que la agencia de crédito la incluya. Solicita que se incluya en tu expediente información actualizada que evidencie estabilidad en tu vida personal, tal como tu empleo actual y lugar de trabajo, lugar de residencia y tus teléfonos. Asegúrate de abrir una cuenta de cheques o una tarjeta de débito para demostrar que llevas récord de tus pagos. A los bancos les gusta ver que las personas tienen cuentas de cheques o tarjetas de débito. Las agencias de informes de crédito no están obligadas a incluir toda esta información, pero generalmente lo hacen porque actualiza y hace lucir más completo su banco de datos.

      Trata de lograr alguna línea de crédito o préstamo nuevo que demuestre que ya alguien se arriesgó a prestarte. Una forma de lograrlo es con la hipoteca de su casa o apartamento. Puedes solicitar al banco tenedor de la hipoteca que te otorgue un refinanciamiento de la deuda, sólo para bajar el pago mensual. Escríbele una carta propuesta extensa con documentos de apoyo a tus explicaciones solicitando que evalúen con cuidado tu solicitud.  Indica que radicas la solicitud porque quieres que alguien o alguna entidad te dé una oportunidad de reconstruir tu crédito, y que has pensado que si alguna entidad puede darte esa oportunidad es tu banco, ya que tiene la hipoteca de tu casa. Si llevas dos años pagando bien la hipoteca actual, no hay razón para pensar que no podrás pagar una mensualidad menor. Señala en tu carta, dirigida al comité de crédito, que estás dispuesta a comparecer personalmente y explicar las razones de tu historial negativo anterior. Es muy probable que te den una oportunidad.

      Trata de ahorrar algún dinero y solicita una tarjeta de crédito con colateral. Estas tarjetas son ofrecidas por varias instituciones bancarias y requieren que abras una cuenta de ahorros con el banco. La cuenta de ahorros debe ser ofrecida como colateral para la tarjeta y te otorgan una línea de crédito que, por lo general, será de un 80% de la suma depositada en la cuenta de ahorros. Al solicitar crédito de nuevo, debes ser honesta y no omitir información importante.  Pero no seas cándida. Si perdiste tu empleo o tuviste una pérdida sustancial en un negocio, o pasaste por una situación de divorcio, es bueno que lo digas. Pero no digas que es que eres olvidadiza y se te olvida hacer los cheques.

      Solicita crédito cuando tienes un trabajo o has tenido un buen año, pero no cuando estás desempleada. Utiliza la “palanca” que te otorga una buena relación de negocios que hayas establecido y pide crédito a ese cliente que está en mejor posición de darte la oportunidad. Utiliza dicho crédito para iniciar un buen historial.