Después del plebiscito… ¿Qué?

El domingo 11 de junio, los que fueron a votar apoyaron la estadidad con 97% de los votos como la mejor alternativa descolonizadora para Puerto Rico. El resultado de ayer, unido a otras dos herramientas, el proyecto HR 260 presentado a la 1ra sesión del Congreso número 111, por la Comisionada Residente, Jennifer González y la Ley por la Igualdad y Representación Congresional de los Ciudadanos de Puerto Rico (Ley para implantar el Plan Tennessee) constituirán las bases para impulsar en el Congreso la descolonización. Antes de que termine el año 2017, la Asamblea Legislativa debería completar un proceso adicional para ratificar la actual Constitución de Puerto Rico como la Constitución del Estado de Puerto Rico. La actual Constitución de 1952, ya aprobada por el Congreso cualifica ad verbatim para ser ratificada como la Constitución del Estado de Puerto Rico.

La historia de los territorios que adoptaron el Plan Tennessee demuestra que esta estrategia es la más lógica para Puerto Rico conseguir la estadidad. El Plan Tennessee ha sido exitoso en todos los casos en lo que ha sido utilizado como estrategia. Puerto Rico, al  adoptar e implantar esta estrategia, creará una gran publicidad en Washington, DC y a nivel nacional y le creará un problema de imagen pública al Congreso y a la Casa Blanca.

La utilización de esta estrategia por parte de Puerto Rico estará en los titulares de primera página de los principales periódicos de los Estados Unidos, llevando el mensaje de la petición de igualdad al ciudadano promedio americano, incluyendo la amplia comunidad hispana y particularmente las comunidades boricuas en todos los Estados Unidos. Además, permitirá a los representantes y senadores que Puerto Rico designe como cabilderos en Washington, cabildear en favor de la estadidad, tener mayor visibilidad y participación en la televisión, los programas de radio y artículos en periódicos y revistas a nivel nacional. Esta presencia les brindará la oportunidad de contar la historia sobre el déficit de democracia en Puerto Rico a toda la Nación y buscar apoyo público de militancia de grupos a nivel nacional.

La historia del déficit de democracia en Puerto Rico, contada por sus protagonistas, la delegación enviada a Washington, le quita la máscara a los Estados Unidos a nivel del ciudadano común americano, dejando claro como el Tío Sam, que predica e interviene en todo el mundo como defensor de los valores democráticos y los derechos humanos, mantiene una política de colonialismo y falta de democracia en su propia casa.

La vergüenza pública forzará la acción del Congreso que, eventualmente, no dejará que la delegación de senadores y representantes de Puerto Rico vuelva con las manos vacías al territorio de Puerto Rico. El diálogo cara a cara de la delegación de Puerto Rico con los 435 representantes y 100 senadores cambiará la manera de pensar de una mayoría suficiente como para aprobar una ley de admisión. Aunque se trate de una mayoría conservadora, son políticos prácticos y astutos que modificarían su manera de pensar, asumiendo que actualmente, una mayoría no conozca a cabalidad el caso de Puerto Rico, como un territorio en déficit de democracia.

La utilización de la estrategia del Plan Tennessee no ha fallado en el pasado, pero es necesario contemplar la posibilidad de que pueda fallar para Puerto Rico. Aun si falla, durante el cuatrienio del 2017 al 2020, ya sea porque falte el entusiasmo y la dedicación necesaria al cabildeo en el Congreso, o por la falta de voluntad congresional para aprobar una ley habilitadora, el proceso será sumamente útil. Permitirá una herramienta para educar al Congreso, a los medios de comunicación nacionales y al ciudadano promedio en los Estados Unidos sobre el derecho de Puerto Rico a la igualdad política bajo la estadidad. Al final del camino, la estadidad estará más cerca.

Los defensores de la estadidad y Puerto Rico tienen mucho que ganar y poco que perder. En el 2017, la utilidad de los medios de comunicación, incluyendo la internet y las redes sociales son mucho más impactantes para moldear la opinión pública que cuando en el 1959 Alaska y Hawaii lograron la igualdad política.

Ninguna lucha por los derechos civiles ha logrado ser exitosa sin un ataque agresivo, determinación, perseverancia y desobediencia civil. El Plan Tennessee como estrategia de lucha conlleva estos cuatro componentes. Conlleva un ataque agresivo en pelear la lucha en el corazón de la Nación americana, el Congreso, mediante un cabildeo intenso. Conlleva determinación en fijar la meta de conseguir la estadidad, establecerlo como prioridad, fijar un calendario de acción y ejecutarlo. Conlleva perseverancia para ser insistente, no cejar ni perder la fuerza de voluntad ni amilanarse ante las derrotas temporales que el proceso pueda sufrir. Conlleva desobediencia civil en retar al Congreso enviando una delegación congresional sin que haya sido aprobada una ley habilitadora y tratar de sentarlos en el hemiciclo o votar por los proyectos de ley de manera simbólica desde las escalinatas del capitolio federal, para demostrar  el compromiso con la aspiración de ser iguales.

La delegación de senadores y representantes designados junto a la actual Comisionada Residente en el Congreso, la Hon. Jennifer González deben iniciar un proceso intenso de cabildeo y educación en Washington DC para forzar la aprobación de un proyecto de admisión. Una vez aprobado dicho proyecto de admisión en el Congreso y previo a su firma por el Presidente de los Estados Unidos, la delegación deberá entonces ser ratificada por el voto popular de la mayoría de los electores para cumplir el requisito constitucional federal de ser los representantes electos tras la admisión.

El esfuerzo de educación y presión al Congreso de Estados Unidos puede ser implantado mediante una serie de acciones y eventos, parte de los cuales se describen a continuación a manera de sugerencias de un itinerario esquemático  modelo para la Asamblea Legislativa, el Gobernador, la Comisionada Residente y la delegación que sea designada.

Año Acciones o eventos
2017 El Gobernador designa la delegación congresional a ser enviada a Washington DC a implantar un proceso intenso de cabildeo en favor de la aprobación de una ley habilitadora para la admisión de Puerto Rico como el estado 51. La delegación se instala en Washington, DC presenta sus credenciales al Congreso e inicia un plan de visitas a las oficinas de senadores y congresistas así como visitas a los medios de comunicación nacionales representados en la capital federal.

 

Se inicia un plan estratégico por la Comisión para la Igualdad para apoyar el surgimiento de organizadores de comités de apoyo a la admisión de Puerto Rico como estado en las ciudades estadounidenses de mayor concentración de puertorriqueños y en universidades de Estados Unidos reconocidas por su número de estudiantes puertorriqueños o hispanos o por su enfoque en asuntos políticos y gubernamentales.

 

2018 Se continúa el plan de visitas a las oficinas de senadores y congresistas así como visitas a los medios de comunicación nacionales representados en la capital federal. Se inicia un plan de apoyo a demostraciones pacíficas con visibilidad para la prensa nacional de Estados Unidos en las oficinas de congresistas en sus respectivos estados, en las ciudades o universidades donde se hayan organizado comités de apoyo a la admisión de Puerto Rico como el estado 51, frente al Capitolio Federal, la Casa Blanca, las oficinas principales del Departamento de Justicia en Washington, DC y la Corte Suprema de la Nación en Washington, DC.

 

Se convocan pequeñas marchas o piquetes frente a la sede de la Organización de las Naciones Unidas en New York, para llamar la atención de los medios de comunicación internacionales en reclamo a la igualdad política para Puerto Rico.

 

2019 Se continúa el plan de visitas a las oficinas de senadores y congresistas así como visitas a los medios de comunicación nacionales representados en la capital federal. Se ejecutan actos de desobediencia civil pacífica en Washington DC., incluyendo el Capitolio Federal y los monumentos a los fundadores de la República, para llamar la atención de los medios de comunicación nacionales sobre el derecho a la igualdad política para Puerto Rico.

 

Se convoca  el 4 de julio de 2019 una marcha frente al Capitolio Federal o en las inmediaciones del Mall en Washington DC., para llamar la atención de los medios de comunicación nacionales.

 

2020 Se continúa el plan de visitas a las oficinas de senadores y congresistas así como visitas a los medios de comunicación nacionales representados en la capital federal. Si el Congreso no ha aprobado una ley de admisión a diciembre de 2019 se intensifican las acciones de cabildeo, presión y desobediencia civil, incluyendo nuevas manifestaciones durante la primavera y el verano de 2020.

 

Si a la fecha de las elecciones generales del 2020 el Congreso no ha aprobado una ley de admisión de Puerto Rico como el estado 51 de la Unión, será necesario iniciar el periodo del 2021 al 2024 con mayor ímpetu en una escalada de la educación al Congreso, los medios de comunicación y grupos de influencia a nivel nacional mediante todos los medios legales y pacíficos disponibles para alcanzar la descolonización en el 2024 o el 2025.

La delegación puertorriqueña podrá ser acusada de anarquista, como ha ocurrido con casos anteriores; podrá ser acusada de querer conseguir su objetivo de manera irregular; podrá ser acusada de rufianes y aventureros como en el caso de California, pero al final del camino la igualdad política triunfará y la nueva bandera de 51 estrellas será izada en todos los edificios públicos de la Nación un 4 de julio, de un año futuro que no debería estar muy lejos.

One thought on “Después del plebiscito… ¿Qué?

  1. David Alvarez Junio 13, 2017 at 12:39 pm - Reply

    Procesos complicados que ojalá resulten en alguna forma hacia un status final y digno ante el mundo.

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